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ANÁLISIS DE LOS RESTOS ÓSEOS DE VELILLA 

INTERVENCIÓN ARQUEOLÓGICA DE LA ARMH VALLADOLID EN VELILLA PARA LA EXHUMACIÓN DE TRES PERSONAS, UN PADRE Y SUS DOS HIJOS 

El día 23 de agosto miembros de esta Asociación procedimos a la exhumación de los restos de tres personas asesinadas en la población de Velilla (371 habitantes en 1936) el día 18 de agosto de 1936. Se trataba de un padre y sus dos hijos varones: Rafael Cortijo el padre, concejal del ayuntamiento desde las elecciones de febrero. Su oficio era pastor por cuenta ajena, al igual que sus hijos: Zósimo Cortijo de 24 años y Felipe Cortijo de 19 años.

En primer lugar debemos destacar que entre el día 19 de julio, que fuerzas fascistas destituyen la junta gestora nacida en las elecciones del 36 e imponen a personas afines a la sublevación de Velilla, y la fecha del 18 de agosto. En Velilla no hubo detenciones, según parece ni siquiera amenazas, cada cual siguió en su trabajo en silencio y expectación.

Aquel día se habían recibido noticias en Tordesillas de la llegada de tropas "rojas" a la población de Medina de Rioseco, acontecimiento a la postre infundado, pues se trataba de Requetes con sus boinas "rojas". Se movilizaron Guardías Civiles y Falangistas en Tordesillas. Al pasar hacía Medina de Rioseco por Velilla, se reunieron con elementos facciosos de este pueblo, entre ellos con el sacerdote que se había vestido de buzo para la ocasión. Llegados hasta la casa de los Cortijo, los Guardías Civiles (un sargento y tres numeros) y falangistas detuvieron al padre. Los adheridos a la sublevación del pueblo les indicaron que faltaban otros dos, entrando de nuevo a la casa sacaron a los dos hijos. Inmediatamente fueron montados en un camión, trasladados a las afueras del pueblo. A poco mas de trescientos metros de Velilla en dirección Medina, y sin mas preámbulos les espetaron que se "abrazaran que era lo último que iban a hacer";  en ese momento dispararon sus armas los hombres que habían llegado apenas una hora antes.

Durante las siguientes horas algunos facciosos permanecieron en el pueblo, dedicándose a detener y conducir a la Casa del Pueblo Socialista, a todos los miembros de esta que encontraron. A la vuelta de las fuerzas, por la tarde, tras esa falsa alarma. Se llevaron al alcalde del pueblo elegido en las elecciones de febrero del 36, llamado Abrahan Garcia y a Maximino Cortijo, hermano de Rafael, de oficio guarda de campo. A dos kilómetros del pueblo en dirección Tordesillas, en el pago del Soto, fueron también asesinados. Los demás fueron puestos en libertad, aunque a partir de ese momento vivieron un largo periodo de amenazas, palizas y lavativas de ricino.