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Los miembros de la ARMH de Valladolid hemos acudido en la jornada del 24 de octubre de 2009 al cementerio de La Parrilla para depositar un ramo de flores en la tumba de Romualdo Guitérrez del Olmo, socio de honor de esta asociación fallecido hace un año. A través de este gesto íntimo y sencillo hemos querido recordar la figura de este gran hombre que sufrió en primera persona la represión franquista cuando era concejal del Ayuntamiento parrillano en la Segunda República.

Tuvimos la fortuna de poder homenajearle en vida en su pueblo natal y  en el primer aniversario de su muerte, a la edad de 97 años, hemos querido estar presentes para que su figura no caiga en el olvido ya que, como dijo un vecino del pueblo, "si hubiera más gente como Romualdo, el mundo sería mejor".

Se puede consultar todo lo publicado sobre Romualdo Guitiérrez del Olmo en esta web escribiendo su nombre en la opción de buscar o bien consultando las secciones de: Noticias/Hemeroteca; Represaliados; y Homenajes.

El Blog de Arqueología y Patrimonio ha recogido la noticia publicada en el diario El País sobre un estudio que recrea la vida en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Este es el enlace donde se puede ver la noticia más un pequeño vídeo:

http://arqueologiaypatrimonio.blogspot.com/2009/10/un-estudio-recrea-la-vida-en-el-campo.html

En la jornada del jueves 20 de agosto de 2009, el periódico El Mundo (en su sección de Castilla y León) publicó la noticia acompañada de una carta de opinión de Julio del Olmo, miembro de la ARMH de Valladolid.

El titular era rotundo: "Calle para el rector que cerró la UVA en el 75 y sufrió la famosa huevada"

Esta era la frase que daba título a la noticia en la cual se explicaba como el alcalde de Valladolid ha decidido dar el nombre de "Calle del Doctor José Ramón del Sol" a una vía que sirve de separación entre el centro Zambrana y el Nuevo Hospital Río Hortega.

José Ramón del Sol fue rector de la Universidad de Valladolid y durante su mandato se cerraron las facultades de Filosofía y Letras, Ciencias, Dereccho y Medicina en el año 1975 como medida de escarmiento ante diferentes manifestaciones, paros, protestas y o un lanzamiento de huevos. De esta manera, cientos de estudiantes, sufrieron la pérdida del año académico en un acto perfectamente acorde al sistema franquista que imperaba.

El escrito de nuestro compañero Julio del Olmo explica muy bien los hechos y sirve de correcta reflexión sobre lo inadecuado que es conceder el honor de una calle a esta persona:

Nueva Calle en Valladolid: Doctor José Ramón del Sol

                A los carteles identificadores de nuestras calles, los responsables políticos de turno les asignan entre otros, nombres de personas que consideran un ejemplo para el resto de la población. En algunos casos prevalecen sus meritos literarios, otras son musicales, docentes, deportivas o políticas. Bien es verdad que ante ciertos cambios en las sociedades, los que eran considerados por unos como meritorios ejemplos pasan a ser denostados por los que llegan, y así asistimos en cada momento a la visión en nuestros letreritos de unos u otros nombres.

 

                Claro está que cuando uno se refiere a modelos a seguir o para recordar sus meritos,  lo que parece debe prevalecer es que sean ejemplos positivos para la sociedad que tiene que leer su nombre colgadito de la pared.

 

                Recientemente a una nueva zona de ampliación de la ciudad, han asignado el nombre a una de las calles del Doctor José Ramón del Sol. No soy joven ni viejo, pero debo tener una mala memoria, o ser un desconocedor de una parte importante de la vida y obra de esta persona.

 

                Hasta donde recuerdo, en 1973 en Valladolid se inicio una ola de protestas y manifestaciones obreras dinamizadas en  FASA RENAULT con un claro trasfondo político de protesta contra la dictadura franquista. En 1974 este ambiente de contestación a la dictadura se extiende a la universidad. El Rector de la universidad es el Doctor José Ramón del Sol (el de la calle) y como fiel y categórico defensor del régimen dictatorial, como solución y castigo a los revoltosos echó el cerrojo a la universidad, suspendiendo el curso académico. Incluso fieles del régimen no dejaron de considerar que fue una decisión desmesurada, por la que se vieron afectados los miles de universitarios que estudiaban en Valladolid. Lo siguiente que uno recuerda de este doctor, de cuyos meritos médicos no dudo, es que hasta su fallecimiento en 1986, no destaco por su entusiasmo por la democracia,  y  que ante las nuevas disposiciones del gobierno socialista, que regulaban o impedían  que en los hospitales públicos sus doctores pasaran consultas privadas fue uno de sus más aguerridos contestadores.

 

                 El  Alcalde de Valladolid, Señor León De La Riva, ha decidido dar el nombre de una calle a este doctor, como ciudadano me gustaría conocer si ha tomado la decisión en base a los méritos expuestos, o a otros méritos de tanto calado que hacen insignificantes los reseñados.